Plaza de España 11, Calatayud (Zaragoza)

"Mi hi buscao" dos espías

"Mi hi buscao" dos espías
17/02/2011 Carlos de la Fuente

Viendo la gran cantidad de trabajo acumulado, el que aquí escribe, ha decidido buscar colaboradores que le informen de los desmanes y de los aciertos de este nuestro Calatayud. Uno no es Dios para verlo todo, pero seis ojos ven más que dos y juzgan con más acierto y democracia. Mis dos nuevos heraldos se llaman don Íñigo y don Millán y han decidido trasladar su tediosa tertulia en un banco de nuestro paseo, a fisgar, escudriñar y encontrar cualquier cosa digna de ser reseñada. No se crean que esto les supone un gran problema o una pesada carga, no, ellos lo hacen de mil amores porque trasladan su natural interés de otear cualquier obra, al campo del trabajo de campo, valga la redundancia.
La agenda de estos dos amigos es muy simple, hiele o truene ellos quedan a tomar un café y a informarse del dolor de esqueleto; que que bien te veo, que se ha muerto el fulanico o el menganico…y con la gorra bien calada se disponen, apurados los últimos posos, a recorrer nuestro suelo patrio.
El primer recorrido ,y por el que se han decidido a escribirme con urgencia, lo han fijado en la Avenida de San Juan el Real, en una de las últimas casas antiguas que restaban y que desgraciadamente ha caido bajo el peso de las máquinas. Aquí, lo que hubo fue edificio de tres plantas en lo que fue la antigua calle del Correo, cuando aún existía ese edificio, transformando la actual avenida en un sinfín de callejas y callejones.
Como uno no es buen notario dejemos hablar al pueblo, que el pueblo, aunque relegado al ostracismo, sabe y hace gala de su buen entender, les traslado literal la agenda de don Íñigo y don Millán y juzguen por si mismos:

DÍA X
Demolición de la casa

Día X de la otra semana
Se cubre con vallas el gran solar resultante y hete aquí que las vallas son cubiertas misteriosamente con grandes «telas» opacas que ocultan la vista al transeúnte, señal inequívoca de que ahí hay algo raro. Don Millán con la punta de la gayata abre un «bujero» y se dispone a mirar adentro y el que vio escribe y dice que eso es cierto: Cuadrilla de arqueólogos trabajan sobre el solar, metros cuadrados de preciosos mosaicos cubren lo que parecen ser restos de unas antiguas termas romanas (como las aparecidas y cubiertas en el vecino solar de la calle Teatro), conducciones de agua y disposición del complejo impecables.

Día X de la otra semana de la otra semana.
Salida de los arqueólogos con los mosaicos pegadicos para revisarlos en «Zaragoza»(¿los volveremos a ver?), destrucción de los restos romanos del solar.

Día X siguiente al día anterior

Arco Septimio Severo Roma detalleSe remueve el terreno, listo para construir
Conclusiones de Don Íñigo:

Ante las prisas por construir en el solar se intenta ocultar el hallazgo de los mosaicos y de las termas al juicio de curiosos y de medios de comunicación (como si eso sirviera para algo), el resultado es el visible: que aquí no ha pasado nada, ni mosaicos, ni termas ni nada y uno se pregunta como representante del sentido común: En un pueblo sin industria, de sector terciario, que sólo entiende de construir centros comerciales para entretener a las masas ¿como es posible que se escondan unos restos romanos de tal envergadura?¿tantos años intentando conocer el pasado romano de nuestra ciudad y al final queda destruido en dos días?¿en Zaragoza se deja de excavar en el paseo Independencia por unas cuantas bayucas árabes y aquí destruimos unas termas romanas con premeditación?¿alguien puede explicarme qué sería Calatayud sin nuestro turismo?. Punto y final.

Pues sí señores, aquí ven las conclusiones de mis dos amigos, saquen las suyas propias y pregúntense a sí mismos si esto es, al fin y al cabo, de su incumbencia y si merece ser olvidado por estos dos señores que tanto hacen por informarles a ustedes. Ellos dicen que si no, se ponen a jugar a las cartas y punto y final.

1 comentario

  1. Eduardo 8 años

    Sólo se puede decir ¡gracias por la información!, porque aunque era previsible que apareciera algo en ese solar…¿Cómo nos íbamos a enterar si no es a través de éstos dos ilustrados y amables señores?. Démoslo por imposible.

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