En el corazón de Aragón, la ciudad de Calatayud celebra una de las tradiciones más emocionantes de su calendario: la Semana Santa bilbilitana, declarada Fiesta de Interés Turístico Regional. Durante estos días, las calles de la ciudad se transforman en un escenario vivo de fe, historia y cultura, con procesiones únicas, sonidos ancestrales y una atmósfera que cautiva a creyentes y visitantes por igual.

Peanas que emocionan
En Calatayud, los pasos se conocen como peanas, y son auténticas joyas artísticas. Muchas portan tallas de los siglos XVII y XVIII, como las obras del escultor aragonés Gabriel Navarro, junto a imágenes contemporáneas de prestigiosos imagineros como López del Espino. La expresividad de estas tallas convierte cada procesión en una escena viva cargada de simbolismo y belleza.
Tambores, matracas y emoción en cada calle
Uno de los sonidos más característicos de la Semana Santa bilbilitana es el retumbar de los tambores, que resuena con fuerza por las calles del casco antiguo. A ellos se suman las tradicionales matracas, y en momentos especiales como la Procesión del Silencio el ambiente se vuelve mágico al escucharse una curiosa combinación de jotas y saetas que brotan de las almas de los cantadores con profunda emoción.
Procesiones con historia
Entre los actos más destacados se encuentran:
- La Procesión del Santo Entierro, la más importante, celebrada el Viernes Santo al atardecer, donde participan todas las cofradías y desfilan personajes bíblicos: profetas, reinas de Israel, soldados y más. Culmina en la plaza de España con un auto sacramental mudo, un acto ancestral que conmemora el entierro de Cristo, lleno de simbolismo y emoción.
- La Procesión del Encuentro, una emotiva cita entre el Jesús con la Cruz a Cuestas y la Virgen Dolorosa, ambas imágenes de gran belleza y de talleres locales.
- La Procesión del Silencio, que parte de la Colegiata del Santo Sepulcro, envolviendo la ciudad en una atmósfera solemne.
Contemplar las procesiones entre el incienso y la luz dorada del atardecer es una experiencia única que combina espiritualidad, historia y belleza.

Dulces, limonada y sabor tradicional
La Semana Santa también se saborea. En las pastelerías bilbilitanas destacan dulces como los ibéricos (bizcochos fritos y rellenos de crema), las tradicionales torrijas, y en los bares, el clásico vino dulce especiado llamado limonada, una bebida típica de esta época.
Visita Calatayud con La Sobresaliente
Durante estos días, desde La Sobresaliente se organizan visitas guiadas para que descubras el patrimonio, las tradiciones y los rincones más especiales de Calatayud. Una forma diferente de vivir la Semana Santa con contexto, emoción y mucha historia.
Ven a Calatayud en Semana Santa y déjate llevar por una tradición viva que emociona, conmueve y enamora. ¡Reserva tu visita y siéntela con todos los sentidos!
(Fotografías de José Antonio Vicén Portero)